domingo, 23 de marzo de 2008

El principio femenino y la Iglesia

La reunión sagrada

Envuelta en la bruma del tiempo, la Rosa abandonada aguarda a solas en el jardín, velado y oscurecido su nombre.
Réplica perdida del Logos, la Palabra, Hijo del Padre, razón y justicia, eterno El.
Eros olvidado,
Ella, lla sola apasionada, la sola eterna, yace postrada en el suelo.

"La esposa es negra, pero graciosa como las tiendas de Quedar.
No reparéis en que es morena, porque la ha quemado el sol.
Ha trabajado en los viñedos de sus hermanos, y no ha guardado su viña" (Cant. 1, 5)
La esposa, requemada por su trabajo bajo un sol abrasador, atezada, marchita y seca.

Virgen Negra, madre del pobre y del afligido, de las uvas pasas de Dios, quemadas por los rayos implacables del Logos victorioso, juez y espada.
Imagen masculina de un Dios soberano sentado en el trono del cielo en soledad completa.

Apasinadamnete ella lo buscó, pero los centinelas cayeron sobre ella, la golpearon e hirieron
los guardianes de las murallas.
Su triste situación la refleja ahora la imagen de Czestochowa con una cuchillada en la mejilla;
injuriada y abandonada, es la Derelicta.

Noli me tangere, "No me toques".
Durante siglos resuena ese Noli me tangere.

Ascendido al cielo, adorado y glorificado, el príncipe intocable y hermoso,
León de Judá y Cordero de Dios, se sienta a la derecha del Padre y gobierna desde su trono
en soledad completa.

Pero ahora, al fin, ello lo busca.
Y él la llama, Él conoce el nombre de la Rosa.
Exhausta y sedienta en su desgracia oye cómo la llama por su nombre.
Conmovida, levanta la cabeza y mira en derredor: "¿Quién habla?"

Su corazón late atgitado: "¿Será tal vez él, que por fin ha vuelto a mí?"

Desolado está ahora el jardín en que él la dejó, seco, marchito y agostado.
Languidecen los árboles, las corrientes de agua viva no son más que un débil goteo.
Espesos zarzales rodean el jardín, impidiéndoles la entrada.
Con la espada de la verdad tiene que abrirse camino para llegar a la amada.

La encuentra al fin todavía abrazada a su frasco de alabastro.
Sus lágrimas de gozo caen a sus pies y por segunda vez se los seca con su cabellera.
Pero ahora la toma de la mano. "Ven, mi amado, iremos de mañana a los viñedos, para ver si las vides ya germinan" (Cant 7,13)
Cogidos de la mano caminan ahora por el jardín desierto.
Y donde posan sus pies brota una violeta y una anémona levanta la cabeza.
A su paso por el jardín echan sus brotes las ramas secas.
"No te dirán más:"Abandonada", ni a tus tierras llamarán "Desolación", se te llamará "Mi complacencia" y a tu tierra "Desposada" (Isaias 62, 4)

Susurra él su nombre saboreando su dulzura y alegrándose en la esposa de sus ansias.

María

Tomado de María Magdalena y el Santo Grial - Margaret Starbird

¿Cuándo se restablecerá el principio femenino y se logrará el equilibrio?

El sombrero amarillo

El espejo
A los 2 años se mira en el espejo y se ve una reina
A los 7 se ve y se mira como Cenicienta o como la Bella Durmiente
A los 14 se mira cómo se está haciendo “señorita”, se ve gorda, con puntitos negros y horrible. “No puedo salir con esta facha”
A los 20 se mira y se ve gorda, muy flaca, muy baja, muy alta, muy crespa, muy lacia… Pero decide salir de todas maneras.
A los 30 se mira y se ve muy gorda, muy flaca, muy baja, muy alta, muy crespa, muy lacia…. Pero decide que no tiene tiempo para solucionarlo y sale de todas formas.
A los 40 se mira y se ve muy gorda, muy flaca, muy baja, muy alta, muy cresta, muy lacia… Pero dice “estoy viva” y sale de todos modos.
A los 50 se mira y dice “por fin soy yo” Sale y va donde quiere y le parece mejor.
A los 60 se miras y se acuerda de todas las personas que ni siquiera se pueden ver más en el espejo…. Sale y conquista el mundo
A los 70 se mira y ve su sabiduría, alegría y habilidad… Sale y aprovecha la vida lo mejor que puede.
A los 80 ni se preocupa por mirarse en el espejo. Simplemente se pone el sombrero amarillo y sale al mundo a divertirse.

Yo ya tengo puesto el sombrero amarillo y tu? …..

¿Qué cuantos años tengo?

¡Tengo la edad que quiero y siento!

La edad en que puedo: Gritar sin miedo lo que pienso...
Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido...
Pues tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la convicción de mis deseos.
¡Qué importa cuántos años tengo!
¡No quiero pensar en ello!Pues unos dicen que ya soy viejo (a), y otras “que estoy en el apogeo".
Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice, sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte.
Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso, para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos, rectificar caminos y atesorar éxitos.
Ahora no tienen por qué decir:
¡Estás muy joven, no lo lograrás!
¡Estás muy viejo (a), ya no podrás!
Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero con el interés de seguir creciendo.
Tengo los años en que los sueños, se empiezan a acariciar con los dedos, las ilusiones se convierten en esperanza.
Tengo los años en que el amor, a veces es una loca llamarada, ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada..y otras... es un remanso de paz, como el atardecer en la playa.
¿Qué cuántos años tengo?
No necesito marcarlos con un número, pues mis anhelos alcanzados, mis triunfos obtenidos, las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones truncadas...
¡Valen mucho más que eso!
¡Qué importa si cumplo cuarenta, cincuenta o más!
Pues lo que importa:
¡Es la edad que siento!
Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.
Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida y la fuerza de mis anhelos.
¿Qué cuántos años tengo?
¡Eso a quién le importa!Tengo los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento!!.
Qué importa cuántos años, ¿¿cuántos tengo, o cuántos espero … ??
Si con los años que tengo.. ¡¡Aprendí a querer lo necesario y a tomar sólo lo bueno!!
Saramar