La reunión sagrada
Envuelta en la bruma del tiempo, la Rosa abandonada aguarda a solas en el jardín, velado y oscurecido su nombre.
Réplica perdida del Logos, la Palabra, Hijo del Padre, razón y justicia, eterno El.
Eros olvidado,
Ella, lla sola apasionada, la sola eterna, yace postrada en el suelo.
"La esposa es negra, pero graciosa como las tiendas de Quedar.
No reparéis en que es morena, porque la ha quemado el sol.
Ha trabajado en los viñedos de sus hermanos, y no ha guardado su viña" (Cant. 1, 5)
La esposa, requemada por su trabajo bajo un sol abrasador, atezada, marchita y seca.
Virgen Negra, madre del pobre y del afligido, de las uvas pasas de Dios, quemadas por los rayos implacables del Logos victorioso, juez y espada.
Imagen masculina de un Dios soberano sentado en el trono del cielo en soledad completa.
Apasinadamnete ella lo buscó, pero los centinelas cayeron sobre ella, la golpearon e hirieron
los guardianes de las murallas.
Su triste situación la refleja ahora la imagen de Czestochowa con una cuchillada en la mejilla;
injuriada y abandonada, es la Derelicta.
Noli me tangere, "No me toques".
Durante siglos resuena ese Noli me tangere.
Ascendido al cielo, adorado y glorificado, el príncipe intocable y hermoso,
León de Judá y Cordero de Dios, se sienta a la derecha del Padre y gobierna desde su trono
en soledad completa.
Pero ahora, al fin, ello lo busca.
Y él la llama, Él conoce el nombre de la Rosa.
Exhausta y sedienta en su desgracia oye cómo la llama por su nombre.
Conmovida, levanta la cabeza y mira en derredor: "¿Quién habla?"
Su corazón late atgitado: "¿Será tal vez él, que por fin ha vuelto a mí?"
Desolado está ahora el jardín en que él la dejó, seco, marchito y agostado.
Languidecen los árboles, las corrientes de agua viva no son más que un débil goteo.
Espesos zarzales rodean el jardín, impidiéndoles la entrada.
Con la espada de la verdad tiene que abrirse camino para llegar a la amada.
La encuentra al fin todavía abrazada a su frasco de alabastro.
Sus lágrimas de gozo caen a sus pies y por segunda vez se los seca con su cabellera.
Pero ahora la toma de la mano. "Ven, mi amado, iremos de mañana a los viñedos, para ver si las vides ya germinan" (Cant 7,13)
Cogidos de la mano caminan ahora por el jardín desierto.
Y donde posan sus pies brota una violeta y una anémona levanta la cabeza.
A su paso por el jardín echan sus brotes las ramas secas.
"No te dirán más:"Abandonada", ni a tus tierras llamarán "Desolación", se te llamará "Mi complacencia" y a tu tierra "Desposada" (Isaias 62, 4)
Susurra él su nombre saboreando su dulzura y alegrándose en la esposa de sus ansias.
María
Tomado de María Magdalena y el Santo Grial - Margaret Starbird
¿Cuándo se restablecerá el principio femenino y se logrará el equilibrio?
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1 comentario:
hola princesa, el principio femenino en la iglesia es tambien un cuento.....besos
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